Desde el trágico terremoto en enero de 2010, Haití ha estado trabajando duro para ponerse en pie. Dos años después, la generosidad de nuestros donantes, junto a la profesionalidad de nuestras contrapartes y la inquebrantable voluntad de los haitianos han conseguido grandes progresos. ¡Gracias a todos! Aun así, hay mucho camino por recorrer.








